No es que este mundo no sea capaz de hacerme feliz. Pero hay muchos factores que impiden que encuentre la felicidad en estas tierras. Sí, es posible que yo misma tenga que ver con esto, aunque hay muchos bajones que no me puedo haber provocado sola.
Por lo tanto, de vez en cuando me pregunto ¿por qué no me tragó el libro de cuentos?, pensando que en algún lugar imaginario mi pobre alma estaría mejor. Pero tampoco es lo que quiero decir realmente. Muchos cuentos de hadas se desarrollan en países horriblemente dulces, donde los únicos villanos son brujas sedientas de poder cuyo objetivo suelen ser princesas preciosas. Conclusión: 0% aventuras para los ciudadanos normales.
Esto no es lo que quiero. Y en nuestro mundo somos tantos que también parece muy, pero muy difícil destacar como héroe. ¿Pero no es lo que todos queremos ser? ¿Héroes, por muy pequeñas que sean las maravillas que hacemos? Pero quedan pocos héroes aquí. Entre los agentes de policía que solo piensan en su propio bien; los médicos bordes que, a la vez de curarte el cáncer, te causan una depresión de las grandes; y los políticos que sólo piensan en tener el poder ellos solos en vez de repartirlo entre todos.
Ante este panorama lo único que nos queda es soñar con un mundo mejor. Nada utópico, algo diferente. Por esto la gente como yo crea sus propios mundos, como yo creé Virbenia, el mundo de mi cómic, donde hay reyes y enemigos y cualquier hombre con un palo puede ser un héroe. Pero el país donde realmente sería feliz se llama Hyrule.
No hablo de cualquier Hyrule. Hablo de Hyrule en el momento de Ocarina of Time. Llamadme loca, pero vivir en Hyrule sería la perfección. Y os voy a decir por qué:
- Siempre hay un sitio para los que no saben adónde ir. En Kakariko hay una buena mujer que siempre está haciendo la cena para la visita. Con un poco de esfuerzo te puedes crear tu sitio en la sociedad.
- Encuentras dinero por el campo... o te cae de los árboles... o está en un barril... o en un jarrón... o...
- Puedes ser un héroe. Hay muchos monstruos en el campo o los bosques. Si quieres luchar, podrás luchar, aunque solo sea una araña de tamaño de un perro grande.
- Las arañas grandes no van a entrar a las casas sin que la gente se dé cuenta. Si por la noche cierras la puerta y las ventanas, por la mañana no te encontrarás sorpresas en el suelo, o en tu cama, porque no caben por las tuberías.
- Link nos lo demostró: si quieres ir a visitar la princesa, es muy fácil colarte en el castillo. Y a lo mejor te invita a un vaso de deliciosa leche Lon-Lon.
- Y lo más importante. Si realmente quieres desaparecer durante un tiempo, como nos gustaría a todos de vez en cuando, puedes. En Hyrule hay mil lugares donde puedes esconderte cuando realmente no quieres hablar con nadie o evitar a alguien concreto.
Y por esto los videojuegos son tan entretenidos...
Por lo tanto, de vez en cuando me pregunto ¿por qué no me tragó el libro de cuentos?, pensando que en algún lugar imaginario mi pobre alma estaría mejor. Pero tampoco es lo que quiero decir realmente. Muchos cuentos de hadas se desarrollan en países horriblemente dulces, donde los únicos villanos son brujas sedientas de poder cuyo objetivo suelen ser princesas preciosas. Conclusión: 0% aventuras para los ciudadanos normales.
Esto no es lo que quiero. Y en nuestro mundo somos tantos que también parece muy, pero muy difícil destacar como héroe. ¿Pero no es lo que todos queremos ser? ¿Héroes, por muy pequeñas que sean las maravillas que hacemos? Pero quedan pocos héroes aquí. Entre los agentes de policía que solo piensan en su propio bien; los médicos bordes que, a la vez de curarte el cáncer, te causan una depresión de las grandes; y los políticos que sólo piensan en tener el poder ellos solos en vez de repartirlo entre todos.
Ante este panorama lo único que nos queda es soñar con un mundo mejor. Nada utópico, algo diferente. Por esto la gente como yo crea sus propios mundos, como yo creé Virbenia, el mundo de mi cómic, donde hay reyes y enemigos y cualquier hombre con un palo puede ser un héroe. Pero el país donde realmente sería feliz se llama Hyrule.
No hablo de cualquier Hyrule. Hablo de Hyrule en el momento de Ocarina of Time. Llamadme loca, pero vivir en Hyrule sería la perfección. Y os voy a decir por qué:
- Siempre hay un sitio para los que no saben adónde ir. En Kakariko hay una buena mujer que siempre está haciendo la cena para la visita. Con un poco de esfuerzo te puedes crear tu sitio en la sociedad.
- Encuentras dinero por el campo... o te cae de los árboles... o está en un barril... o en un jarrón... o...
- Puedes ser un héroe. Hay muchos monstruos en el campo o los bosques. Si quieres luchar, podrás luchar, aunque solo sea una araña de tamaño de un perro grande.
- Las arañas grandes no van a entrar a las casas sin que la gente se dé cuenta. Si por la noche cierras la puerta y las ventanas, por la mañana no te encontrarás sorpresas en el suelo, o en tu cama, porque no caben por las tuberías.
- Link nos lo demostró: si quieres ir a visitar la princesa, es muy fácil colarte en el castillo. Y a lo mejor te invita a un vaso de deliciosa leche Lon-Lon.
- Y lo más importante. Si realmente quieres desaparecer durante un tiempo, como nos gustaría a todos de vez en cuando, puedes. En Hyrule hay mil lugares donde puedes esconderte cuando realmente no quieres hablar con nadie o evitar a alguien concreto.
Y por esto los videojuegos son tan entretenidos...